Plazos de paz

Por Wang Yong y Zhou Xinhua

Los días 27 al 29 de agosto, tuvieron lugar en Beijing las primeras conversaciones de seis partes sobre el tema nuclear coreano, hecho que puso en la palestra la interrogante de si finalmente la paz prevalecerá sobre la fuerza en la península coreana. ¿Pueden las naciones resolver los conflictos de otra forma que no sea la aplicada contra Irak?

Beijing Informa acogió un seminario del alto perfil el 1 de septiembre, con la intención de arrojar algo de luz sobre el tema. Seis expertos chinos, incluyendo un ex diplomático y un investigador militar, convinieron en que si bien el camino del diálogo que se extiende por delante se muestra tortuoso, es el único posible.

Presentamos las discusiones de los expertos desarrolladas en tres amplios subtemas: “¿Fueron simbólicas o sustanciales las conversaciones?” “El papel de China: ni más, ni menos y “El futuro no es cosa de juego”.

Los juicios de los expertos no reflejan necesariamente la línea oficial de Beijing Informa.

Los participantes:

     
Wang Yusheng: Miembro principal de la Fundación China para Estudios Internacionales, y del Instituto de Desarrollo Mundial.   Shi Yongming: Investigador del Instituto Chino de Estudios Internacionales.   Luo Yuan: Investigador de la Academia China de Ciencias Militares.  
     
Gao Haikuan: Investigador de la Asociación China para Contactos Amistosos Internacionales.   Fu Mengzi: Director de la División de Estudios sobre Estados Unidos del Instituto Chino de Relaciones Internacionales Contemporáneas.  

Ruan Zongze: Subdirector del Instituto Chino de Estudios Internacionales.

 

¿Fueron sustanciales o simbólicas las conversaciones?

Wang Gangyi (Director de Beijing Informa): Hay diversos comentarios sobre las conversaciones de seis partes. Algunos dicen que fueron substanciales; otros, en cambio, afirman que todo no pasó de un montaje. ¿Qué importancia tuvieron las pláticas?

Ruan Zongze: Las conversaciones fueron constructivas y creativas. Antes de las conversaciones, se abordaron temas de seguridad en el nordeste de Asia, principalmente por medio de conversaciones bilaterales, que no cumplían las exigencias de tiempo. Las conversaciones de seis partes crearon las bases para un marco multilateral de comunicaciones en el nordeste de Asia.

El consenso de seis puntos alcanzado en las conversaciones demuestra un progreso en la construcción de la confianza entre las partes concernientes, sobre todo entre Estados Unidos y la RPDC. La promesa de tener otra rueda de conversaciones entre las seis partes dentro de dos meses brinda la esperanza por la paz.

Wang Yusheng: El resultado de las conversaciones superó las expectativas. Que Estados Unidos y la RPDC se hayan sentado juntos a discutir el tema en un ambiente relajado es en sí mismo un logro.

Las conversaciones fueron importantes de otra manera: enviaron una señal positiva al mundo de que los temas de seguridad internacional después del 11-S se pueden solucionar con diálogo en vez de confrontación. Las conversaciones de seis partes crearon un modelo para enfrentar crisis en una manera distinta a la impuesta a Irak, que sí responda al espíritu de la Carta de Naciones Unidas.

Las conversaciones también niegan los unilateralismos de cualquier clase y el optimismo a ultranza de cualquier país. Las conversaciones demuestran que el unilateralismo puede imponerse en algunas ocasiones, pero que no gana al público y por lo tanto carece de realismo. Por la misma razón, las ideas ilusorias son poco realistas.

Gao Haikuan: Las conversaciones fueron exitosas y sin precedentes. En el pasado, casi todas las reuniones quedaron opacadas por los intercambios verbales. Esta vez, las conversaciones transcurrieron con serenidad. La RPDC hizo esfuerzos sustanciales, y hasta se podría decir que la RPDC se anotó un tanto a su favor.

Shi Yongming: Las conversaciones de seis partes no pasaron de los resultados superficiales. No queda claro qué fue lo que realmente hicieron los principales líderes de los países concernientes. Las conversaciones en Beijing fueron una ocasión histórica para China, la RPDC y la República de Corea, pero puede que no sean tan importantes para Estados Unidos o Japón.

Fu Mengzi: En cierto sentido, los logros de las conversaciones fueron más simbólicos que sustanciales. De hecho, la desnuclearización en la península coreana se acordó en los años 90, por lo tanto, la reunión de seis partes no tenía básicamente nada nuevo que ofrecer. Tanto la RPDC como Estados Unidos se mantenían en sus treces esta vez.

Pero en otro sentido, la actitud de la RPDC (de que no desarrolla armas nucleares por el puro gusto de poseerlas) contribuyó a restringir a otros países de la región aprovechando el desarrollo nuclear como cobertura para otros propósitos. Por otra parte, las pláticas al menos alejaron a las partes de la guerra inminente.

Luo Yuan: Lo importante no es si se alcanzaron logros sustanciales. Lo trascendente es que ha emergido un patrón regional multipolar aunque se encuentra en su estado embrionario. El tema nuclear coreano atañe a los intereses de China, aunque no necesariamente a sus más caros intereses. Nuestras relaciones con la RDPC no se debilitarán.

Papel de China: ni más, ni menos

Wang Gangyi: Después de las conversaciones, los medios informativos internacionales y los analistas han discrepado entre ellos sobre el papel de China en las conversaciones. ¿Hasta qué punto resultó vital el papel de China?

Ruan Zongze: No debemos pensar que China tiene en sus manos la solución del tema nuclear coreano. Se trata en última instancia de una cuestión entre Estados Unidos y la RPDC. China ha hecho lo que ha podido: ni más ni menos.

Luo Yuan: Por un lado, no debemos exagerar el papel de China. Por otra, debemos entender porqué China pudo desempeñar un papel de esta índole. Hay tres razones importantes.

Primera, el tema nuclear coreano es una herencia de la guerra fría, de la cual China, Rusia, Estados Unidos y Japón formaron parte. Todos estos países tienen diversos intereses particulares en el tema. Es más, el interés de China coincide en cierta medida con los de muchas otras partes. Por ejemplo, China, Estados Unidos, Japón, la República de Corea y Rusia comparten la meta de mantener la península coreana libre de armas nucleares; China, la RPDC, la RC, Japón y Rusia comparten el interés de ayudar a la RPDC a desarrollar su economía; China, la RDPC, la RC, Japón y Rusia tienen intereses similares en garantizar la seguridad de la RPDC; y China, Rusia y la RC se oponen a las sanciones contra la RPDC.

En segundo lugar, China y la RPDC tienen una especial relación estratégica. Desde luego, la cuestión nuclear coreana concierne principalmente a la RPDC, en cuya actitud y manera, junto con las de Estados Unidos, reside la clave para solucionar el diferendo. El resto de las naciones son solamente factores exteriores, y pocas de ellas pueden tener influencia directa sobre la RPDC. Por ejemplo, Estados Unidos, Japón y la RC no han establecido relaciones diplomáticas normales con la RPDC, y por lo tanto no pueden comunicarse con ella por canales diplomáticos normales. Solamente China puede comunicarse libremente con la RDPC.

Después de todo, China y la RPDC tienen una historia de cooperación especial. Hace medio siglo, lucharon hombro con hombro y su amistad ha pasado la prueba del tiempo. Aunque pueden discrepar sobre ciertas cuestiones hoy, la RPDC confía en China más que lo que podría confiar en Estados Unidos, Japón o la RC. Antes del inicio de las conversaciones de seis partes, Xu Houcai, Mayor General del Ejército Popular de Liberación de China, visitó la RPDC. La visita tuvo un significado simbólico profundo, más allá de los temas abordados en las entrevistas.

Si Estados Unidos impone sanciones económicas a la RPDC, China sería el único país que podría romper las sanciones a través del transporte terrestre y marítimo. Es por todo esto que tanto Estados Unidos como la RPDC buscan la ayuda de China. En resumen, China tiene una importancia geográfica.

Tercera, China procura una política diplomática de independencia y no alineamiento. China no tiene ningún prejuicio político y puede entender los problemas y las demandas de todas las partes concernientes. El propósito de la RPDC al desarrollar armas nucleares es pedir al mundo que le ayude con su seguridad y desarrollo nacionales. La RPDC debe comprometerse a hacer concesiones si se cumplen sus aspiraciones. La RPDC pensó que solamente Estados Unidos podía satisfacer sus exigencias, así que al principio se negó a sumarse a conversaciones multilaterales. Lo que es más, la RPDC temía que las conversaciones multilaterales pudieran desviar el centro de atención de sus aspiraciones nacionales sobre seguridad y desarrollo. Sin embargo, Estados Unidos no deseaba llevar a cabo conversaciones bilaterales con la RPDC, temeroso de que ningún acuerdo bilateral sería de obligatorio cumplimiento para aquélla. He aquí el porqué Estados Unidos favorecía las pláticas multilaterales.

Después de estudiar los intereses de ambas partes, China propuso crear un marco multilateral, en el cual Estados Unidos y la RPDC pudieran sostener un diálogo bilateral. La oferta primero condujo a las conversaciones tripartitas entre China, Estados Unidos y la RPDC, y luego propició el encuentro entres seis partes.

Dicho esto, es importante observar que el papel de China es limitado. Estados Unidos y la RPDC son las causas del diferendo nuclear coreano, y a ellos corresponde dar una solución.

Shi Yongming: Hasta ahora, China ha sido un factor de equilibrio. China debe desempeñar un mayor papel en el futuro, porque una razón fundamental detrás de la preeminencia adquirida por el tema nuclear coreano ha sido la pérdida del equilibrio en la geopolítica de la región.

Wang Yusheng: Es justo que ciertos medios informativos internacionales elogien a China por su constructivo papel. Es también justo que ciertos medios digan que China organizó el diálogo de seis partes atendiendo a sus propios intereses. ¿Acaso no acudieron todos los participantes por sus propios intereses? Pero China no se deja llevar por egoísmos nacionalistas. Toma en cuenta los intereses de todas las partes así como los propios. Una potencia responsable no debe ser unilateralista ni un mediador simple. China ha intentado recurrir a todos los medios para animar a las partes pertinentes a hacer dejación de los planes nucleares a cambio de garantías de seguridad nacional y a solucionar el tema nuclear coreano de una manera "simultánea y por etapas". Esto demuestra que China es responsable y se rige por principios.

El futuro no es cosa de juego

Wang Gangyi: No queda claro si las seis partes podrían reunirse otra vez dentro de dos meses, o qué nuevos logros saldrían de una nueva ronda de conversaciones. ¿Podrían ustedes pronosticar los resultados?

Wang Yusheng: El mundo entero está atento al desarrollo del tema nuclear coreano. Todos esperan que un diálogo logrado con tanto esfuerzo pueda continuar y que no se produzcan problemas adicionales. Pero hay preocupación de que el unilateralismo logre imponerse.

Estados Unidos está sometido a fuertes presiones en el Oriente Medio e Irak, y tanto desde el punto de vista estratégico como táctico desea estabilizar la situación en la región de Asia y el Pacífico, especialmente en la Península de Corea. Ciertos medios informativos estadounidenses divulgaron que el Presidente George W. Bush dejó que su Secretario de Estado, Colin Powell, que es más moderado, manejara el tema coreano, y que el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, más agresivo, se encargara de la cuestión iraquí, con la esperanza de crear un equilibrio entre los halcones y las palomas de la actual administración estadounidense. Esto es cierto. Los halcones se refrenan con respecto al tema nuclear coreano no porque desean hacerlo, sino porque tienen que actuar así. Cuando se hayan creado las condiciones, los halcones volverán por sus fueros. Debemos estar sobre aviso.

Shi Yongming: Lo más importante ahora es evitar que Estados Unidos y Japón hagan que el problema se prolongue. El propósito verdadero de Estados Unidos pudo ser derrocar a Kim Jong Il, pero no lo puede decir abiertamente. Debe presentar una política formal en la siguiente ronda de conversaciones (si la tiene).

No debemos esperar demasiados progresos sustanciales como resultado de la primera rueda de conversaciones de seis partes, pero la siguiente reunión debe ser realista y sustancial. Para la RPDC, el mayor peligro es que Estados Unidos haga oídos sordos a sus demandas.

En el nordeste de Asia, Estados Unidos está ofreciendo señales de anuencia para que Japón amplíe su poderío militar. Si las conversaciones de seis partes no pueden resolver el diferendo (nuclear coreano), el resultado puede ser que Japón adopte una posición de fuerza en la región.

Luo Yuan: La meta del RPDC es simple y clara: seguridad nacional y desarrollo. Esto es fácil de cumplir. El problema lo tiene Estados Unidos, cuya política no está clara. ¿Es que desea derrocar a Kim Jong Il?

Gao Haikuan: Las conversaciones de seis partes no serán la última oportunidad de solucionar el problema nuclear coreano. Estados Unidos afirmó que se trataba de la última posibilidad, pero lo hizo para presionar a la RPDC. Es posible que haya una ulterior coordinación entre las partes, pero la pelota está en el lado estadounidense. El problema es el siguiente: ¿quién será el primero en hacer concesiones primero? Hemos escuchado ruido de pasos en las escaleras, pero no hemos visto bajar a nadie. No está claro si habrá una nueva ronda de conversaciones en los dos meses próximos, pero creo que el diálogo debe continuar. No podemos permitirnos el lujo de retroceder. Cualquier paso atrás sería una pérdida.

Fu Mengzi: Las conversaciones de seis partes son solamente el comienzo. Estados Unidos y la RPDC están francamente distanciados. Hay también mucha incertidumbre respecto al futuro, y la RPDC puede quedarse sin ases en la manga. Puede que lo que Estados Unidos procure no sea la desnuclearización de la Península Coreana. Quizás ponga en primer lugar los temas de los misiles y los derechos humanos en la RPDC. Las perspectivas no son precisamente halagüeñas.

Cronología del diferendo nuclear

1991

31 de diciembre: la RPDC y la RC firman la declaración conjunta para la desnuclearización de la Península Coreana.

1992

30 de enero: La RPDC y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) firman la declaración conjunta para la desnuclearización de la Península Coreana.

1993

12 de marzo: Insatisfecha con la inspección de la AIEA, la RPDC anuncia su retiro del Tratado de No-Proliferación.

1994

21 de octubre: La RPDC y Estados Unidos firman el Acuerdo Marco en Ginebra. Según el acuerdo, la RPDC acuerda congelar su programa nuclear a cambio de la construcción de dos reactores nucleares por parte de Estados Unidos. Pero antes de que se construyan los reactores, Estados Unidos y sus aliados deben proporcionar combustible a la RPDC.

2002

20 de octubre: El Secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, dice que la RPDC admitió que tenía un programa nuclear y "nos culpó por sus acciones" ante el enviado especial estadounidense James Kelly. El Gobierno estadounidense da por terminado el acuerdo nuclear de 1994 con la RPDC.

14 de noviembre: La Organización para el Desarrollo de la Energía en la Península Coreana, junto a Estados Unidos, Japón y la RC, así como sus miembros ejecutivos principales, decide suspender los envíos de fuel-oil pesado a la RPDC a partir de diciembre.

29 de noviembre: El Consejo Superior de la AIEA adopta una resolución que exige a la RPDC suspender su programa nuclear, divulgar todas las instalaciones y aceptar las inspecciones de la AIEA.

12 de diciembre: La RPDC declara que descongelará su programa nuclear.

31 de diciembre: Todos los inspectores de la AIEA se retiran de la RPDC.

2003

10 enero: El representante de la RPDC en Estados Unidos, Pak Gil Yon, dice que la AIEA y el TPN se han convertido en instrumentos de Estados Unidos contra la RPDC. Por tanto, la RPDC decide retirarse del tratado.

25 de enero: El Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC declara que ésta se opone a cualquier medida para internacionalizar el diferendo nuclear en la península coreana y llama a conversaciones directas con Estados Unidos.

12 de febrero: La AIEA decide llevar el problema nuclear de la RPDC al Consejo de Seguridad de la ONU.

12 de abril: El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC dice que ésta no aceptará forma de diálogo alguno hasta que Estados Unidos cambie su política.

23 al 25 de abril: Tienen lugar en Beijing las conversaciones tripartitas entre la RPDC, China y Estados Unidos, en un esfuerzo por dar con una salida pacífica al diferendo nuclear.

30 de mayo: Una delegación del congreso de Estados Unidos visita la RPDC, donde ambas partes acuerdan buscar una manera de solucionar el diferendo por medio del diálogo.

12 a 13 de junio: Estados Unidos, Japón y la RC dialogan en Hawaii, donde discuten la posibilidad de una reunión multilateral sobre el diferendo nuclear coreano.

8 de julio: La RPDC revela a funcionarios norteamericanos en una reunión informal que ha concluido el reprocesamiento de 8.000 abandonó barras abandonadas de combustible nuclear a finales de junio.

12 a 15 de julio: El enviado especial chino Dai Bingguo lleva a cabo conversaciones profundas con el líder de la RPDC, Kim Jong-il sobre el tema nuclear.

1 de agosto: El portavoz del Ministerio del Exterior de la RPDC dice que su país ha propuesto efectuar pláticas de seis partes entre la RPDC, Estados Unidos, China, Rusia, Japón y la RC, y sostener diálogos bilaterales bajo el marco de esta opción. El Presidente estadounidense George Bush afirma que se trata de un hecho positivo.

7 a 9 de agosto: El viceministro de Relaciones Exteriores chino Wang Yi visita la RPDC para una discusión integral y profunda sobre las venideras conversaciones.

27 a 29 de agosto: Tienen lugar en Beijing los encuentros de seis partes.

Posiciones de las seis partes:

Jefe de la delegación de la RPDC, Kim Yong Il: La RPDC demostrará su buena voluntad renunciando a su programa nuclear si Estados Unidos muestran su buena voluntad de abandonar su política hostil hacia la RPDC.

Jefe de la delegación de Estados Unidos, James Kelly: La RPDC debe renunciar al desarrollo de armas nucleares antes de que Estados Unidos considere cualquier compromiso.

Jefe de la delegación de la RC, Soo-Hyuck: Se debe alcanzar la desnuclearización de la Península de Corea y resolver las preocupaciones de la RPDC sobre su seguridad.

Jefe de la delegación china, Wang Yi: Debemos garantizar la desnuclearización de la península, así como considerar la preocupación de seguridad de la RPDC. El diálogo es la única manera eficaz de salvaguardar la paz y la estabilidad de la península.

Jefe de la delegación rusa, Alexander Losiukov: Las pláticas son la única manera factible de resolver la complicada situación de la Península Coreana.

Jefe de la delegación japonesa, Mitoji Yabunaka: El desarrollo de armas nucleares en la RPDC resulta intolerable. Se debe otorgar prioridad al tema nuclear y a los rehenes japoneses en la RPDC antes de proceder a la normalización de relaciones bilaterales.

La RPDC contra Estados Unidos después de las conversaciones

30 de agosto.- El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RDPC afirma: Estados Unidos no ha demostrado la menor buena voluntad de cambiar su política hostil hacia la RPDC. Más bien intentó usar las negociaciones para desarmar a la RPDC. Deseamos coexistir con Estados Unidos de manera pacífica, pero quiere que depongamos nuestras armas primero.

29 de agosto.- El portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. dice: Estados Unidos está satisfecho con el resultado de las pláticas de Beijing. Estados Unidos busca solucionar pacíficamente el diferendo nuclear, no invadir la RPDC.

Seis puntos de consenso

1. Resolver el diferendo nuclear con medios pacíficos y diálogo;

2. A la par que se mantiene a la Península Coreana libre de armas nucleares, se deben tener en cuenta las preocupaciones de la seguridad de la RPDC;

3. Explorar un plan integral para resolver el tema nuclear de una manera justa, razonable, simultánea y ascendente;

4. Deben evitarse en el proceso de conversaciones cualquier acción o palabra que puedan agravar la situación;

5. Los diálogos deben continuar estableciendo la confianza, reduciendo las diferencias y ampliando el terreno común;

6. Las conversaciones de seis partes deben continuar y la fecha y el lugar específicos se deben decidir por vía diplomática tan pronto como sea posible.