Por LI XIAOROU
Cierta gente supone que el crimen no se paga aunque un viejo adagio
dice que los malos serán cogidos y las pagarán. Sin
embargo, en los últimos meses la prensa china ha informado
con frecuencia sobre funcionarios corruptos o líderes empresariales
que se han llevado dinero mal habido y escapado sin consecuencias
en su contra.
Yang Xiuzhu,
de 58 años, era subdirectora del Departamento de Construcción
de la provincia de Zhejiang. Abusando de su formidable poder en
la ciudad de Wenzhou, no tardó en ser una magnate del sector
inmobiliario, haciendo negocios de tierra ilegales.
Luego de ser investigada este año por su corrupción,
Yang voló al extranjero dejando atrás su delito. El
20 de abril, Yang, junto con su hija, yerno y nieta, salió
de China a Singapur y por último se instaló en Estados
Unidos.
Según estimaciones, unos 4.000 funcionarios corruptos han
huido al exterior, llevándose más de US$5.000 millones
amasados a través de negocios oscuros. Pero los expertos
dicen que esta cifra es demasiada baja.
"Esas cifras son caducas, porque ahora son mucho mayores",
señaló un funcionario local encargada de la lucha
contra la corrupción.
Algunos de los fugitivos chinos más
conocidos
Funcionarios o celebridades que han volado al ultramar con
más de 100 millones de yuanes (US$12,08 millones) en
dinero ilegal:
* Gao Yan, funcionario a nivel de ministro quien era gerente
general de la Corp. Estatal de Electricidad;
* Lu Wanli, ex director del Departamento de Comunicaciones
de la provincia de Guizhou;
* Jiang Jifang, ex director del Buró de Monopolio
del Tabaco de la provincia de Henan;
* Xu Chaofan, ex jefe de la sucursal Kaiping (Guangdong)
del Banco de China;
* Dong Mingyu, ex gerente general de la Corp. de Importación
y Exportación de Ropa de la provincia de Henan.
Con la excepción de Lu Wanli, quien ha sido entregado
a la justicia, los otros viven ahora en la abundancia en ultramar.
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Cómo se salen con las suyas
Los funcionarios corruptos dejan China de diversas maneras.
Algunos salen so pretexto de "viajes de investigación"
o "viajes de negocios" con pasaportes privados y
nunca vuelven; otros engañan a las aduanas con pasaportes
y visas falsificados; y otros escapan como miembros de grupos
de turistas o se cuelan en otros países con ayuda de
cuadrillas de inmigración ilegal.
Estos funcionarios corruptos también transfieren su
riqueza mal habida al ultramar por medios variados. Algunos
remiten grandes sumas de fondos del gobierno a nombre de inversión
en ultramar o contratos de comercio exterior; otros piden
a sus hijos, otros familiares o parientes llevar el dineros
al extranjero; y otros se llevan los sobornos directamente
al ultramar.
La mayoría de los funcionarios corruptos escogen países
occidentales, entre ellos Estados Unidos, Canadá y
Australia, como sus destinos, porque allí los sistemas
son muy diferentes del que tiene China. Los países
y regiones que mantienen relaciones "amistosas"
con Taiwan pueden ser sus opciones también, por ejemplo,
algunos países de América Central o países
insulares del Pacífico. O bien ellos mismos se desplazan
a lugares que viven periodos de transición con el sistema
legal incompleto. Evidentemente, eligen tales países
y regiones con el fin de escaparse a las sanciones legales
de China.
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Esfuerzo internacional
El 27 de agosto, el Comité Permanente de la Asamblea Popular
Nacional ratificó la Convención de las Naciones Unidas
contra Crímenes Organizados Transnacionales, de modo que
China se convirtió en uno de los 147 Estados signatarios.
La Convención, que tomó efecto oficialmente el 29
de septiembre, asentó cimientos legales para el esfuerzo
de anticorrupción de China en todo el mundo y su busca de
la asistencia judicial de gobiernos extranjeros.
"Hasta ahora China no cuenta con medios eficaces para recuperar
el dinero escapado, puesto que existen vacíos en las leyes
pertinentes del país", dijo el profesor Lu Jianping,
de la Escuela de Derecho de la Universidad del Pueblo Chino. "El
Código Penal enmendado en 1997 estipula en el Artículo
191 el crimen de lavado de dinero. La definición de este
crimen aguas arriba se refiere principalmente a la venta de drogas,
el crimen organizado, las actividades terroristas y el contrabando.
Como la estipulación no incluye la riqueza mal habida de
los funcionarios corruptos, muchos de ellos se han aprovechado de
esta laguna".
A pesar de la seria escapada de funcionarios corruptos desde 1990,
la Ley de Extradición demoró en ser promulgada y entró
en vigor sólo el 28 de diciembre de 2000. En el trienio de
1997 a 1999, la fuga de capital de China sobrepasó los US$53.000
millones, de los cuales una gran parte eran beneficios ilícitos
resultantes del abuso del poder. Sin embargo, la Ley contra el Lavado
de Dinero sigue en deliberación, y China aún no se
ha incorporado a organización de antilavado internacional
alguna.
"Hasta finales del año pasado, tan sólo 18 países
habían firmado tratado de extradición bilaterales
con China, mientras que la mayoría de los países escogidos
por los fugitivos, tales como Mongolia, Rusia y Laos, no tienen
tratados similares con nosotros", dijo el profesor Liu Tingjie,
experto en derecho internacional de la Universidad de Ciencias Políticas
y Jurídicas de China.
El papel de la Convención
La profesora Shao Shaping, de la Universidad del Pueblo Chino,
quien se ha dedicado durante mucho tiempo a la investigación
sobre el control legal del crimen transnacional, acogió la
Convención como un "nuevo mojón de la cooperación
de la comunidad internacional en el control del crimen transnacional
en el siglo XXI". Shao dijo que anteriormente, los principios,
reglas y mecanismos del derecho internacional en materia del control
de los crímenes relacionados con la corrupción se
enfocaban mayormente en la coordinación en el ámbito
de la jurisdicción y la cooperación con respecto a
los procedimientos. Ahora que la Convención ha entrado en
vigor, la cooperación internacional se ha expandido al campo
de la ley substancial. Dado que la Convención define la corrupción
como una clase de crimen, los Estados signatarios no pueden rehusar
más proporcionar la asistencia judicial estipulada en la
Convención so excusa de sus leyes domésticas. Y esto
aliviará grandemente los problemas derivados de los factores
políticos en el curso de la caza de los prófugos.
La Convención es significativa para China también
por otra razón: por primera vez el país conecta la
anticorrupción con la lucha contra el lavado de dinero. La
Convención estipula que si un Estado signatario ha confiscado
las propiedades de un funcionario corrupto a petición de
otro signatario, estas propiedades, una vez confiscadas, será
prioritaria su devolución al Estado que formule la petición.
Por medio de este canal, China espera recuperar una buena parte
de la enorme cantidad de activos llevados al ultramar por los funcionarios
corruptos en los pasados años.
"En la Convención hay dos puntos importantes para el
aplastamiento de los funcionarios corruptos: uno es la decisión
de la pena y el otro son la extradición y la asistencia judicial",
señaló Guo Yang, del Departamento de Tratados y Leyes
del Ministerio de Relaciones Exteriores. "De acuerdo con el
Artículo 8 de la Convención, cualquier promesa directa
o indirecta u ofrecimiento de beneficios inmerecidos a los servidores
públicos, y cualquier demanda directa o indirecta o aceptación
de beneficios inmerecidos por parte de los servidores públicos
serán considerados como delito. Esta definición es
más amplia que la contenida en la actual ley china con respecto
al delito de ofrecimiento o aceptación de sobornos".
Los obstáculos persisten
La Convención de la ONU ha proporcionado solamente un marco
legal para la solución de los problemas, pero en cada caso
específico es aún necesario que los departamentos
chinos de justicia, inspección y asuntos exteriores negocien
con gobiernos extranjeros. Todo departamento del Gobierno chino
debe presentar evidencias suficientes para probar que el sospechoso
sujeto a la extradición es culpable de un delito económico
o delito cometido en su cargo abusando de su poder, para que el
gobierno extranjero pueda instituir la apelación y la petición
de extradición. No obstante, los expertos jurídicos
dicen que debido a la falta de experiencias y conocimientos de los
sistemas legales de otros países, China "no está
en condiciones de valerse de las leyes y reglas internacionales
relevantes para lograr su propósito".
"Mucha gente piensa que con la Convención, el delincuente
puede ser extraditado de regreso a China aunque ésta no tenga
acuerdo de extradición con otro país. Pero ellos están
equivocados", comentó el profesor Guo Zili, de la Escuela
de Derecho de la Universidad de Beijing. Según él,
la Convención no es más que un documento orientador,
mas no coercitivo.
Guo dijo que si un Estado signatario rehusa implementar la Convención,
no hay medida de penalidad específica aparte. "Ésta
es la limitación de la convención internacional. Por
tanto, su implementación debe apoyarse en los acuerdos entre
los Estados signatarios y en la conexión de la ley de un
país dado con el derecho internacional".
El profesor Zhu Wenqi, de la Escuela de Derecho de la Universidad
del Pueblo Chino, dijo: "Por supuesto, la Convención
es significativa, pero no producirá efectos inmediatos. La
cooperación internacional en el proceso de la caza de fugitivos
es mucho más difícil de lo que se imagina".
Por otro lado, como China todavía mantiene la pena capital,
la extradición encara barreras legales en Canadá y
otros países, cuyas leyes estipulan que quienquiera que pueda
ser sentenciado a la muerte no será extraditado.
"En el caso de Lai Changxing, por ejemplo, el Gobierno canadiense
encuentra difícil explicar al público si Lai debe
ser extraditado de regreso a China y sentenciado a la muerte",
dijo el profesor Zhu.
El apoyo en sí mismo
Aunque Estados Unidos y otros países se han comprometido
a golpear la corrupción en todo el mundo, los expertos jurídicos
opinan que China debería apoyarse principalmente en sí
misma para la anticorrupción. Uno de ellos advirtió
que si China sigue teniendo leyes incompletas y desligada del derecho
internacional, la Convención le sería mucho menos
significativa de lo que se espera.
La profesora Shao Shaping dijo que con el fin de hacer mejor uso
de la Convención, para China es necesario definir la corrupción
como un delito de lavado de dinero en el Código Penal. En
este sentido, se dará por sentado que los funcionarios corruptos
cometen delito si transfieren su riqueza mal habida a través
del lavado de dinero.
A principios de agosto, el Comité Central del Partido Comunista
de China (PCCh) emitió una circular urgente sobre las medidas
de control de salvoconductos de salida del país y pasaportes
del personal del Partido, de las agencias del gobierno y de los
departamentos de justicia y seguridad pública. La Comisión
Central de Verificación Disciplinaria del PCCh envió
nueve equipos de inspección a igual número de provincias
y ciudades a llamar a reuniones urgentes, además de retirar,
sin aviso anticipado, los salvoconductos y pasaportes de los funcionarios
de nivel distrital y superior. Los salvoconductos y pasaportes retirados
están ahora bajo la "administración unificada".
Se informa que desde la noche del 3 al 5 de agosto, más
de 60 funcionarios que intentaban salir del país con salvoconductos
o pasaportes fueron capturados en los puertos o aeropuertos de Beijing,
Tianjin, Shanghai, Guangzhou, Shenyang, Shenzhen, Zhuhai y Kunming.
"Esta iniciativa apunta al control en la raíz misma,
de manera que ellos no puedan fugarse al ultramar en función
de sus cargos", expresó un funcionario local de verificación
disciplinaria.
Shao Daosheng, investigador de la Academia China de Ciencias Sociales,
dijo que el retiro de los pasaportes y el acceso a convenciones
internacionales podrán ser disuasivos hasta cierto punto,
pero que no pueden contener radicalmente la fuga de los funcionarios
corruptos.
Lo más importante, añadió Shao, consiste en
edificar un sistema interno fuerte contra la corrupción.
Se debería elaborar una "lista negra". De esta
forma, tan pronto sea descubierto e investigado un sospechoso de
la corrupción, será sacado a la luz del día.
Mientras tanto, se deberá avisar a los departamentos concernientes
para que pongan a esa persona bajo la vigilancia y prevengan su
salida del país.
Por otro lado, la administración de las empresas chinas
en ultramar debe fortalecerse como parte del esfuerzo contra el
lavado de dinero. Sin el apoyo de las medidas domésticas,
el acceso a unas cuantas convenciones internacionales está
lejos de ser suficiente, agregó Shao.
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