La guerra en Irak quebró la paz mundial, señala especialista EEUU
 

La guerra de Estados Unidos en Irak quebró la paz mundial, se involucró en una matanza premeditada y masiva y lo hicieron en contra de una abrumadora opinión mundial.

Esta opinión fue manifestada por Jeffrey S. Sachs, profesor de Economía y director del ESRTH Institute en la Universidad de Columbia., en su artículo "Consecuencias de la guerra en Irak", publicado el domingo por el periódico costarricense "La Nación".

Según Sachs, la guerra en Irak no fue ni pudo ser justificada ante el planeta con base en el hecho de que el presidente iraquí Sadam Hussein es un tirano.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro británico Tony Blair, pusieron cuatro argumentos sobre el lanzamiento de la acción militar contra Irak.

Hablaron de que Irak posee armas de destrucción masiva, estas armas significan una amenaza grave e inmediata, las inspecciones de las Naciones Unidas no estaban eliminando la amenaza, y se podía eliminar de mejor manera mediante la guerra.

Para el académico norteamericano, es imperativo que Bush y Blair prueben sus acusaciones, y que lo hagan a la luz de la sospecha mundial de que las agencias de seguridad de Estados Unidos y el Reino Unido pueden estar planeando mostrar evidencias falsas.

Si no se encuentran evidencias de armas de destrucción masiva a una escala que sea amenazante, tanto Bush como Blair merecerían terminar sus carreras políticas, independiente de las demás cosas que puedan ocurrir en Irak, comentó Sachs.

En cuanto a las armas químicas y biológicas, se sabe en todo el mundo que es Estados Unidos quien se las vendió.

El profesor norteamericano opinó que hasta la fecha, Bush y Blair no han podido convencer al mundo, con la excepción parcial de sus propios países.

"El pueblo americano (estadounidense) ha sido destinatario de un espectáculo que mezcla el chauvinismo, la exacerbación de los miedos,

la confusión de Irak con los terroristas de Osama Bin-Laden y el simple patriotismo", aseguró.

Si no se prueban los argumentos para la guerra, las consecuencias serán profundas. Ni la propaganda o las calles a cuyos bordes se amontonen iraquíes lanzando vivas a las tropas, ni el asombro ante la sofisticación de las bombas inteligentes de Estados Unidos, nos deberían hacer perder de vista una terrible verdad: Bush y Blair quebraron la paz mundial, dijo el erudito.

El profesor norteamericano afirma que la sanación del mundo dividido de hoy podrá empezar sólo con un liderazgo político renovado, tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, y una fuerte reafirmación de la autoridad de la Organización de las Naciones Unidas. (Xinhua)