China abre servicios públicos a capital foráneo y privado
 

-- Los recientes esfuerzos para abrir los servicios públicos están llevando a su fin el monopolio estatal, coadyuvando al alivio de las presiones financieras y ofreciendo mejores servicios a los ciudadanos.

Por Feng Jianhua

En 2002, la ciudad china de Shenzhen, pionera en el proceso de reforma y apertura del país, se valió de una licitación internacional para vender acciones parciales en cuatro empresas dedicadas al suministro de energía, agua, gas y transporte público. En los últimos años, la licitación atrajo a más de 60 empresas de fama mundial. El prolongado monopolio estatal sobre los servicios públicos está llegando a su fin.

La ciudad anunció hace poco el primer grupo de ocho sectores que deberán abrir sus operaciones a entidades privadas, incluidos el suministro de agua, el desagüe y la construcción de gasoductos, la eliminación de desperdicios, la higiene y la protección ambiental, al igual que el transporte público.

De modo paralelo, Beijing, Nanjing, Chengde y otras grandes y medianas ciudades también formularon reglamentos con el mismo propósito. Poco después, comenzó a fluir capital extranjero hacia el sector.

Li Dongxu, director del departamento de construcción urbana, subordinado al Ministerio de Construcción, dijo que China continuaría abriendo su mercado de servicios públicos, como forma de estimular las inversiones no estatales y foráneas de varias formas.

Deshaciendo el monopolio

“Por mucho tiempo los servicios públicos han sido controlados por el gobierno. Una apertura tan amplia ha superado las expectativas del público”, refirió Huang Taiyang, director del Instituto de Reforma Económica y Desarrollo de China, de la Universidad del Pueblo Chino.

En la licitación internacional del 29 de agosto, el grupo energético de Shenzhen anunció la venta de 25% de sus acciones; el grupo hidráulico de Shenzhen, 45%; el grupo de gas de Shenzhen, 40%; y el grupo limitado de transporte público de Shenzhen, 45%.

Los compradores potenciales debían cumplir el requisito de ser inversores estratégicos.

Guiada por el gobierno municipal de Shenzhen, la licitación estuvo a cargo de una compañía asesora con calificaciones internacionales debidamente reconocidas. A la luz de las prácticas internacionales, el proceso fue abierto y justo, para evitar transacciones de tras mano.

Yang Jun, director de la Oficina de Reestructuración de Shenzhen, afirmó que la licitación ha entrado en su segundo fase, es decir, las negociaciones entre el gobierno y las empresas licitadoras.

Expresó asimismo que el propósito de abrir las utilidades públicas va más allá de conseguir capital, para incluir además un impulso a la estructura de capital del sector, al deshacerse el monopolio estatal.

Shenzhen continuará promoviendo licitaciones para la construcción de servicios públicos, incluidos el suministro de agua y gas y alcantarillado. Tanto las empresas domésticas como las extranjeras podrán involucrarse en el proceso por medio de las inversiones exclusivas o las empresas mixtas. Las instalaciones de estructura para bienestar quedarán excluidas. En mayo pasado los esfuerzos del gobierno municipal de Nanjing para romper el monopolio estatal en las utilidades públicas llamó de inmediato la atención de la sociedad.

Xue Lequn, director de la Administración de Servicios Públicos de Nanjing, afirmó que en los próximos cuatro años Nanjing planea invertir 10 millones de yuanes en utilidades públicas, aunque el gobierno no será el principal inversor. Se procurará conseguir la entrada de fondos del exterior y domésticos no públicos. En lo relativo a infraestructuras de menor capacidad para la generación de ganancias, las inversiones provendrán ante todo del gobierno y la sociedad.

Xue también reveló que el capital estatal se retirará totalmente de algunos campos del servicio público, de modo que el sector quede abierto de manera integral.

En busca de la ganancia total

En la actualidad, la mayoría de las ciudades adolecen de falta de fondos para la construcción de instalaciones infraestructurales, debido a la limitada inversión estatal en el sector. El bajo nivel de competición causado por el actual sistema no ha hecho más que exacerbar la situación. Como resultado, las empresas de utilidades públicas han mostrado un lento desarrollo, quedando a la zaga de otros sectores.

“Las operaciones y la construcción de utilidades públicas por parte de empresas competentes durante cierto período resolverán estos problemas”, enfatizó Li Dongxu.

Xue Lequn señaló por su parte que el gobierno municipal de Nanjing apenas destina 300 millones de yuanes al año para la construcción de utilidades públicas, y que la meta de tratar 1,19 millones de toneladas diarias de agua de albañal requerirá 10 años si sólo depende de fondos gubernamentales. Al introducir inversiones no estatales, hará falta mucho menos tiempo.

De hecho, es más importante la reestructuración que la absorción de capital, según Xue. “A través de la cooperación con las compañías foráneas, podemos aprender de su experiencia avanzada y sus tecnologías, optimizar nuestro sistema corporativo moderno e incrementar nuestra competitividad.”

Las utilidades públicas no tienen por objetivo la ganancia, al decir de Yang Jinjun, pero los proyectos que no generen ganancias no atraerán la inversión externa. Por lo tanto, resulta imprescindible el establecimiento de un sistema de precios que resulte aceptable para el gobieno, las empresas y el público.

Con tal propósito, Shenzhen ha establecido un umbral bajo para la entrada de capital foráneo, otorgando a las empresas considerable margen de ganancia.

Tomando en cuenta las tasas de interés y las políticas estatales, Nanjing estableció una tasa de ganancias para la inversión extranjera por debajo de 10%, cifra inferior al 8% para la inversión doméstica.

La participación del capital externo y no estatal en la construcción y operación de utilidades públicas se traducirá en una notable disminución de la dependencia del sector con respecto a los subsidios gubernamentales, lo que conducirá al ahorro de ingresos por concepto de impuestos para el Estado. Con el establecimiento de mecanismos de competencia, los ciudadanos disfrutarán de mejor servicio y mejores precios, consideró Xue Lequn.

Mayor supervisión

“El flujo de capital no estatal y externo conducirá a un incremento de la reñida competencia en la construcción y operación de utilidades públicas. El gobierno continuará asumiendo la responsabilidad de salvaguardar los intereses públicos, mejorando la calidad del servicio público e impidiendo que las empresas violen los intereses públicos en su lucha por alcanzar la mayor tajada de ganancias”, según Hang Taiyang.

Li Dongxu también enfatizó que al abrir los servicios públicos el gobierno aumentará los exámenes y supervisión del sector.

Por cada uno de los ocho negocios de servicios públicos abiertos en Shenzhen, las autoridades competentes han formulado reglamentos especiales para el examen y la supervisión.

Las empresas deben someterse a los reglamentos según lo acordado en el proceso de licitación. El gobierno podrá suspender o terminar el contrato si detecta que la compañía está aumentando los precios de manera arbitraria. Cuando se requieran cambios de precios, la empresa en cuestión debe informar al gobierno para obtener su aprobación.

Los precios se establecerán de acuerdo con las demandas del mercado. Antes de convocar licitaciones, el gobierno confirmará el costo de construcción u operación, celebrará audiencias sobre precios, llevará a cabo una auditoría y calculará los costos. El gobierno controlará asimismo la tasa de ganancia sobre la inversión.

Xue Lequn explicó que el suministro, el servicio y la seguridad son las exigencias básicas para las empresas contratadas que se dedican al suministro de agua y gas, pues dichos servicios afectan directamente el nivel de vida del pueblo.

Toda empresa debe contar con un plan que garantice la continuidad del servicio, y aquellas que violen los reglamentos serán sancionadas.